Rinoplastia

 

Es uno de los procedimientos más comunes de la cirugía plástica. Mediante la rinoplastia se puede reducir, aumentar, cambiar la forma de la punta, el dorso, o las fosas de la nariz, modificar el ángulo entre el labio superior y la nariz, corregir defectos de nacimiento o adquiridos por algún traumatismo entre otros, ayuda a corregir defectos de la respiración y realiza su apariencia y la confianza en si mismo.

La rinoplastia es el procedimiento quirúrgico que permite modificar la forma de la nariz y es hoy en día uno de los más comunes en el campo de la cirugía estética, al que se someten hombres y mujeres. Se ha comprobado que el 40% de los pacientes que se someten a este tipo de intervenciones, son hombres.

A través de esta intervención, los especialistas pueden disminuir o aumentar el tamaño de la nariz, cambiarles la forma, corregir imperfecciones de nacimiento, cambiar el ángulo, la forma de la punta e incluso subsanar algún tipo de inconveniente con la respiración. Es por ello que la rinoplastia no solo debe considerar como una cirugía estética. Al ser la nariz una estructura básicamente para respirar, sería mucho más correcto hablar de la rinoplastia como ‘un procedimiento estético-funcional’.

Varidas son las causas que pueden llevar a los pacientes a someterse a este tipo de cirugías, como por ejemplo: secuelas de accidentes, imperfecciones congénitas, la constitución física natural y en la mayor parte de los casos, el simple hecho de verse mejor. Es una cirugía recomendada a pacientes físicamente y con estabilidad emocional y psicológica suficiente para querer mejorar y no para tratar de alcanzar la perfección absoluta.

¿Quién es candidato para esta cirugía?

  • Aquellas personas que heredaron una nariz en desarmonía con el rostro o las que hubiesen tenido algún traumatismo que haya deformado la misma.
  • Quienes no respiran bien a causa de una desviación de tabique.
  • Aquellas personas que fueron sometidas a una intervención nasal y que no quedaron conformes con los resultados obtenidos (narices secundarias).

Antes / Después

 

Post-operatorio

  • Si se efectuó la operación del tabique a las 24 o 48 hs. se eliminan los tapones.
  • En el caso que este (tabique) no haya sufrido modificación alguna, los tapones se retiran a las pocas horas.
  • El yeso se retira entre una semana y diez días.
  • El postoperatorio es indoloro y es normal la presencia de una hinchazón nasal y un hematoma en párpados superiores e inferiores. Este edema suele ir desapareciendo paulatinamente en unas semanas y a medida que disminuye nos irá dejando ver los resultados.
  • Debemos tener cuidado con el sol mientras existan hematomas cutáneos para que no nos quede la piel oscura en esa zona.
  • Recomendamos no tomar el sol mientras haya restos de hematomas. El ejercicio físico a partir del mes y no usar gafas durante muchas horas mientras permanezca el edema de la piel nasal, Puede reincorporarse a su trabajo a partir de las 72 hs siempre y cuando no sea un trabajo muy intenso.
  • Resultados definitivos: Cuando retiramos la escayola o yeso  es posible hacernos una idea clara del resultado pero a medida que pasa las semanas la nariz se irá deshinchando y mejorando estéticamente. Este proceso puede durar de 6 meses a un año.

Objetivos de la cirugía

  • Brindarle al paciente un equilibrio o armonía natural para su rostro.
  • Mejorar su respiración.

Descripción del procedimiento

  • La operación normalmente se realiza bajo anestesia local asistida.
  • El paciente siempre es ambulatorio.
  • Se modifica la parte ósea como así también la cartilaginosa, con incisiones internas o no visibles.
  • Se armoniza la forma nasal para darle una apariencia natural y agradable.
  • Si hubiese algún defecto respiratorio, en la misma intervención se trata el tabique nasal o la causa que provoca la mala respiración.
  • Una vez realizada la intervención se colocan tapones de gasa envaselinada y se inmoviliza con una férula de yeso por una semana o 10 días.

La rinoplastia: difícil y exigente intervención de cirugía estética

La rinoplastia es una cirugía bastante compleja en varios aspectos, en primer término por la zona anatómica que debe intervenirse, pero también es complicada al momento de tener que integrar la “Nueva” nariz al contexto total de la cara, logrando una armonía y mucha naturalidad, de manera tal que no se note que se trata de una cirugía. Es por ello que tiene singular importancia el estudio personalizado previo para una concientización del paciente acerca de los resultados.

Generalmente la rinoplastia toma de una a dos horas aunque los procedimientos complicados pueden durar más tiempo.

Durante la cirugía, la piel de la nariz se separa de su estructura ósea y cartilaginosa en que se apoya, la cual es entonces esculpida en la forma deseada. La naturaleza de la nueva forma que se le da dependerá de su problema y de la técnica que su cirujano prefiera. Finalmente, se vuelve a colocar la piel sobre la nueva estructura.

Al terminar la cirugía se aplicará una férula para ayudar a que la nariz mantenga su nueva forma. También se podrán colocar rellenos nasales o férulas suaves de plástico en sus fosas nasales para estabilizar el puente, el cual es la pared que divide a los pasajes respiratorios.

Posteriormente a la intervención se coloca un taponamiento nasal, aplicándose una férula de plástico o de escayola sobre la nariz por un período de aproximadamente una semana, pudiendo observarse los resultados definitivos únicamente después de varios meses y hasta inclusive un año. Es habitual que la mayoría de los pacientes retornen a sus actividades habituales luego de quitarse la escayola, pero la recuperación sin dudas demanda mayor tiempo.

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